La tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar. Hab. 2:14
La pregunta sobre nuestros orígenes ha acompañado a la humanidad durante siglos. ¿De dónde venimos? ¿Por qué existimos? ¿Tiene la vida un propósito? La Biblia responde estas preguntas desde sus primeras páginas, declarando que Dios es el Creador de los cielos, la tierra y de todo cuanto existe. Lejos de ser producto del azar o de fuerzas impersonales, el universo es obra de un Dios sabio, poderoso y amoroso.
Las Escrituras comienzan con una afirmación sencilla pero profunda: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Génesis 1:1). Este versículo establece el fundamento de toda la revelación bíblica. Dios es el origen de la vida, la fuente de toda verdad y el legítimo dueño de su creación. Todo lo que existe depende de Él y refleja, en alguna medida, su poder y su gloria.
La creación del ser humano ocupa un lugar especial dentro de la obra creadora de Dios. La Biblia declara: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó" (Génesis 1:27). Esta verdad otorga dignidad y valor a cada persona. No somos el resultado de un accidente cósmico ni el producto de un proceso sin propósito. Fuimos creados por Dios con amor, propósito y capacidad para relacionarnos con Él.
Sin embargo, Satanás ha procurado oscurecer esta verdad desde el principio. A través de filosofías humanas y teorías que excluyen a Dios, ha intentado desviar la atención del Creador hacia explicaciones puramente naturales de nuestros orígenes. Cuando el ser humano deja de reconocer a Dios como Creador, también pierde de vista su identidad, su propósito y su responsabilidad moral. El resultado es una sociedad cada vez más alejada de los principios divinos y de la comprensión del valor de la vida humana.
La creación y la redención están estrechamente unidas. El mismo Dios que nos creó, Jesucristo, el mismo que nos restaura del pecado que nos hizo enemigos de Dios. La Biblia presenta a Cristo no solo como Salvador, sino también como Creador: "Porque en él fueron creadas todas las cosas" (Colosenses 1:16). Al aceptar a Cristo, el ser humano comienza una obra de restauración que busca reflejar nuevamente la imagen divina en su carácter.
En un mundo donde muchas voces cuestionan la autoridad de la Biblia y el relato de la creación, Dios invita a cada persona a examinar las evidencias de su amor y poder reveladas en su Palabra. Reconocer a Dios como Creador nos conduce a adorarlo, confiar en Él y darle la gloria que merece. La creación no es simplemente una doctrina del pasado; es una verdad viva que da significado al presente y esperanza para el futuro.
📖 Génesis 1:1 —
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra."
📖 Génesis 1:27 —
"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó."
📖 Salmo 100:3 —
"Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos."
📖 Éxodo 20:11 —
"Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra..."
📖 Colosenses 1:16 —
"Porque en él fueron creadas todas las cosas..."
📖 Apocalipsis 14:7 —
"Temed a Dios, y dadle gloria... adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra."
"La obra de la creación no puede explicarse por la ciencia. ¿Qué ciencia puede explicar el misterio de la vida?" —
Patriarcas y Profetas, cap. 9.