La tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar. Hab. 2:14
La salud es uno de los tesoros más valiosos que Dios ha confiado al ser humano. Desde la creación, el Creador estableció principios destinados a promover el bienestar físico, mental y espiritual de sus hijos. La Biblia enseña que nuestro cuerpo es una obra maravillosa de Dios y que debemos cuidarlo con responsabilidad y gratitud.
En el principio, Dios proveyó una alimentación sencilla y natural para la humanidad, junto con un estilo de vida en armonía con las leyes que gobiernan la naturaleza. Sin embargo, la entrada del pecado en el mundo trajo enfermedad, sufrimiento y muerte. Aun así, el amor de Dios no abandonó a la humanidad. A través de las Escrituras, Él continúa revelando principios que contribuyen a una vida más saludable y equilibrada.
La salud bíblica va mucho más allá de la ausencia de enfermedad. Incluye el bienestar del cuerpo, la claridad de la mente y una relación cercana con Dios. Cuando seguimos los principios divinos relacionados con la alimentación, el descanso, el ejercicio, la confianza en Dios y el cuidado personal, experimentamos beneficios que alcanzan cada aspecto de nuestra vida.
Los cristianos adventistas reconocen que la reforma pro salud forma parte importante del mensaje que Dios ha confiado a su pueblo para este tiempo. Este mensaje no busca imponer cargas ni reglas humanas, sino señalar un camino de bendición. Los principios de salud enseñados en la Biblia han demostrado ser beneficiosos para millones de personas alrededor del mundo y continúan siendo relevantes en una época marcada por enfermedades relacionadas con el estilo de vida, el estrés y los hábitos perjudiciales.
La Biblia declara que nuestros cuerpos son templo del Espíritu Santo y que debemos glorificar a Dios en ellos. Por esta razón, el cuidado de la salud no es simplemente una cuestión física, sino también espiritual. Cada decisión relacionada con nuestra alimentación, descanso y hábitos diarios puede ayudarnos a disfrutar una vida más plena y a servir mejor a Dios y a nuestros semejantes.
En esta sección encontrará recursos y literatura que presentan principios de salud basados en la Biblia y apoyados por la experiencia práctica. Nuestro deseo es que estos materiales le ayuden a descubrir el plan de Dios para una vida más saludable, equilibrada y feliz.
1 Corintios 6:19-20 —
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo...?"
3 Juan 1:2 —
"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud..."
1 Corintios 10:31 —
"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios."
Éxodo 15:26 —
"Yo soy Jehová tu sanador."
"La salud es una bendición cuyo valor pocos aprecian hasta que la han perdido."
El Ministerio de Curación, p. 89.